
El entrenador del CD Don Benito analiza en MODELO el derbi copero del Vicente Sanz, su exigencia personal en el banquillo y la ambición de un vestuario que busca «ser el mejor Don Benito de la historia».
El Estadio Municipal Vicente Sanz se prepara para vestir sus mejores galas con la eliminatoria de Copa del Rey frente al CD Extremadura. A las puertas del esperado derbi regional, el entrenador del CD Don Benito, José Carlos Prieto, atiende a los micrófonos de MODELO Vegas Altas – La Serena para desgranar la actualidad deportiva del vestuario, su vinculación sentimental con el club y las claves tácticas para pelear el pase a la siguiente ronda.
El conjunto rojiblanco llega a la cita en un momento dulce: afianzado en la zona noble de Segunda Federación tras firmar el mejor arranque de su historia en la categoría. Pese a la ilusión colectiva generada en la afición dombenitense, Prieto mantiene los pies en el suelo, aunque avisa de que sobre el césped no habrá complejos ante un rival de superior categoría.
«Queremos aspirar a ser el mejor Don Benito de la historia»
Pregunta: José Carlos, arrancamos por la liga: cuatro victorias, dos empate y dos derrotas. Es el mejor arranque de la historia del club en Segunda Federación y en la antigua Segunda B. Tras el volumen de trabajo del verano, ¿los resultados han superado las expectativas que teníais en pretemporada?
Respuesta: La verdad es que nosotros no nos centrábamos en mirar a largo plazo. Sabíamos que teníamos un volumen de trabajo acumulado enorme, con más de 72 sesiones ya a nuestras espaldas, y que la plantilla estaba respondiendo con una implicación ejemplar. Pero en el fútbol no puedes caer en el conformismo. Si ahora miras la tabla y te ves arriba está muy bien, pero nuestro día a día consiste en exigirnos al máximo cada semana.
P: En la jornada 7 sumábais 13 puntos, prácticamente la mitad de los que se consiguieron en toda la temporada hace dos años en esta categoría. ¿Cómo se asimila ese dato dentro del vestuario?
R: Si lo analizas en frío, ves el salto cualitativo que ha dado el grupo. Pero siempre le transmito a los futbolistas que tenemos que buscar nuestra mejor versión particular. No nos fijamos en lo que hicieron otros en el pasado: queremos aspirar a ser el mejor Don Benito de la historia cuando termine la temporada, y para lograr eso el único camino es mantener la humildad y la exigencia.
P: El objetivo institucional fijado es la permanencia, pero el vestuario demuestra que compite ante cualquiera. ¿Cómo se gestiona el vestuario para que ese discurso de la salvación no se quede pequeño sin caer en la relajación?
R: Yendo semana a semana con máxima naturalidad. No podemos olvidar de dónde venimos: contamos con uno de los presupuestos más bajos de toda la categoría y cualquier rival te penaliza si bajas la intensidad un ápice. Claro que todos queremos soñar y aspirar a más, pero el objetivo innegociable es la permanencia. Si la podemos atar matemáticamente en la jornada 30 en lugar de en la 34, mucho mejor, pero sin perder la perspectiva.
«Es imposible desconectar; te despiertas a las tres de la mañana pensando en el partido»
P: Te has formado en distintos banquillos, pero tu trayectoria está ligada a la cantera del Don Benito, desde alevines hasta aquel cadete histórico campeón de Extremadura. Para un dombenitense de cuna, ¿qué representa sentarse cada fin de semana en el banquillo del primer equipo?
R: Es un orgullo tremendo. Me acuerdo perfectamente de mis inicios con los más pequeños, de colocar conos, de los campos de tierra y de quedarme de chaval en la grada viendo entrenar al primer equipo soñando con estar algún día ahí abajo. Dirigir al club de mi pueblo es una responsabilidad enorme, pero sobre todo un privilegio. Gran parte de estar hoy aquí se lo debo a todos los canteranos que he tenido y a la gente que me ha acompañado en el camino.
P: Ser profeta en tu tierra implica cruzarte a diario con los vecinos en la calle. ¿Se llega a desconectar en algún momento del fútbol y del Dépor?
R: Desconectar es totalmente imposible. Vives por y para esto. Estás en casa o te vas a la cama y te despiertas a las tres de la mañana con una idea en la cabeza sobre el plan de partido, sobre cómo presionar o cómo ajustar una marca, y te levantas a ver vídeos o apuntarlo en la libreta a esa hora. Sabes lo que significa este club para Don Benito y la implicación tiene que ser total.
P: Este año ha regresado la grada de animación de La Armada Rojiblanca, colectivo del que tú mismo formaste parte en sus orígenes. Cuando miras hacia ellos antes de que ruede el balón, ¿te ves reflejado en esos jóvenes?
R: Totalmente. Me veo reflejado porque yo he estado ahí cantando con la bufanda en la grada. Su vuelta es un pilar fundamental para nosotros. El día del Antoniano, por ejemplo, parecía que jugábamos en casa por el ambiente que llevaron. Y cuando estás en la banda y escuchas que corean tu nombre, se te pone la piel de gallina. Sabes que son los tuyos y eso te empuja a dar un doscientos por ciento.
P: ¿Qué impacto real tiene el aliento de la afición en el rendimiento deportivo?
R: Un impacto gigantesco. Cuando el Vicente Sanz ruge o se siente ese runrún de peligro cuando nos aproximamos al área rival, el equipo se crece y el adversario lo nota. Hay campos que ganan partidos y aficiones que suman puntos a lo largo de un campeonato; la nuestra es una de ellas.
La Copa del Rey: «El precedente de pretemporada nos sirve para hacerles daño»
P: Llega la Copa del Rey al Vicente Sanz frente al Extremadura. Con tanta expectación en las calles, ¿cómo se evita que la plantilla se disperse?
R: Si nos dejamos llevar por la distracción copera, ni competimos ante Linares antes, ni competimos al Extremadura ni sacamos nada en Tenerife. El fútbol no concede treguas. La Copa es un regalo muy bonito para la afición, pero dentro del vestuario el mensaje siempre ha sido claro: máxima seriedad y afrontar cada partido con el máximo rigor.
P: Han pasado dos décadas desde la última visita oficial de un Primera División al Vicente Sanz (aquel histórico duelo ante el Málaga en 2004). Si el Don Benito supera esta ronda, ese escenario volverá a estar muy cerca…
R: Recuerdo perfectamente aquel partido contra el Málaga; estaba enfermo en casa y me dio muchísima rabia no poder acudir al campo a vivirlo. Sería muy especial para la ciudad traer a un club de Primera División después de más de veinte años, pero antes tenemos por delante una eliminatoria durísima que hay que batallar en el verde.
P: ¿Qué planteamiento esperas en la pizarra frente al Extremadura?
R: Nos medimos a un grandísimo equipo, de superior categoría, pero el partido que disputamos contra ellos en pretemporada nos sirve de referencia para ver por dónde podemos hacerles daño y qué virtudes debemos contrarrestar. Al final en el verde somos once contra once. El Don Benito no se siente inferior a nadie y vamos a salir con nuestras armas, con valentía, con intensidad y arropados por nuestra gente para disputar la eliminatoria de tú a tú.


